De este estudio se estableció que existían patrones de comportamiento asociados con el desarrollo económico, entre los cuales se observan ciertos procesos como ser:
La declinación de la agricultura, que no es más que la disminución en su aporte a la economía del sector agrícola con relación al producto y al empleo. Los países desarrollados en el transcurso de los años (un siglo y medio en algunos casos), han reducido su absorción de fuerza de trabajo de 70% en algunos casos hasta el 3%; no implicando la reducción una disminución de la oferta agrícola, sino más bien el incremento de la productividad y por ende el incremento en la producción.
Los países en desarrollo, tienen a más del 50% de la fuerza de trabajo en el sector agrícola, mientras los países que se encuentran en etapas superiores, este porcentaje disminuye trasladándose el mismo hacia el sector industrial y los servicios.
El crecimiento industrial es una de las causas de la declinación del sector agrícola por la demanda de trabajo en los centros urbanos, por este motivo se genera un proceso de urbanización. La industrialización aprovecha economías a escala, para lo cual las industrias se encuentran interconectadas y es común que la producción de unas sirva de insumo a otras. La localización de estas empresas responde a: una ubicación cercana entre ellas, la existencia de mercados de materias primas, medios de transporte, comunicación, energía, agua y otros servicios para su eficaz y eficiente funcionamiento. Además las industrias que producen bienes para consumo final buscan ubicarse cerca de los centros de consumo.
En este proceso se inicia la división del trabajo y la especialización, se incrementa la productividad en la medida que se desarrollan las habilidades. De acuerdo a lo que señalaba Adama Smith, en los países pobres existe poca especialización debido a que las personas realizan una gama variada de actividades, tal autosuficiencia les permite sobrevivir pero con un nivel de bienestar bajo.
Finalmente, la ciencia y tecnología se constituye en motor de generación de crecimiento, a través de la creación de nuevos productos y la elaboración de otros existentes pero a menor costo.
Todo esfuerzo de los países, dirigido hacia la investigación y desarrollo tiene un alto retorno. Los países desarrollados destinan entre 1 y 3% de su PIB a este fin, mientras que los países pobres menos del 1%. Sin embargo, el PIB de los países pobres es veinte veces más pequeño que de los países ricos.
Un indicador del progreso tecnológico es el número de patentes nuevas de inventos. Entre países desarrollados y en desarrollo, sin embargo la brecha es bastante grande, considerándose despreciable el número de patentes nuevas de los países desarrollados.
EL DESARROLLO ECONÓMICO
Es difícil establecer el inicio y el proceso que siguió la construcción del concepto del desarrollo económico. Se encuentran temas relacionados al mismo antes y más formalmente después del siglo XVIII, con la publicación de la Riqueza de las Naciones de Adam Smith. Sin embargo, el concepto siempre fue manejado en muchos países del mundo, lo que faltaba era bautizarlo con el nombre de Desarrollo Económico.
Éste se establecía como un proceso estrictamente económico relacionado con factores de producción, ahorros, inversión y crecimiento, por el cual se aumentaba el producto interno bruto real per cápita de un país o el ingreso durante un período de tiempo determinado, con incrementos continuos en la productividad per cápita . Si bien se reconocía que esta definición no era la más adecuada, la misma era práctica desde el punto de vista estadístico, siendo que eran variables fáciles de medir y que de alguna manera mostraban la relación crecimiento del producto en relación al crecimiento de la población.
La teoría del desarrollo económico se estructuró más ampliamente a través de la macroeconomía. La información agregada era la mirada global del desarrollo de un país, y algunos indicadores determinaban el grado de crecimiento y desarrollo, perdiéndose los detalles individuales en la información agregada que muchas veces tergiversaba la verdadera situación de los habitantes de un país.
La distribución del ingreso fue uno de los factores más importantes que hicieron no relevantes los indicadores agregados del crecimiento y desarrollismo, siendo que la riqueza se concentraba en una pequeña cantidad de la población de los países y la inmensa mayoría se encontraba en situación de pobreza.
Las teorías del desarrollo y crecimiento, fundamentan el desarrollo económico en los factores de producción, tierra, capital y trabajo; éstos son los motores del desarrollo, los cuales se dinamizan, a través del incremento de la productividad; que en su mayoría de las veces son producto de la especialización y la tecnología.
Siendo el trabajo un componente individual, social y generador de bienestar social, a través de las retribuciones salariales, se comenzó a analizar el mismo, en relación con la salud, la educación y otros indicadores sociales; ampliándose el concepto de Desarrollo y buscando que el mismo sea más integral y complementario con y para la población.
La historia del concepto ha ido generándose por etapas en el tiempo, a través de las cuales se ha intentado mejorar y ampliar la significación y el alcance del mismo, pasando de una visión cuantitativa (desarrollismo) a una cualitativa, donde se incorpora no solo temas de medición del valor, volumen de la producción y población; sino también temas, que incorporan determinantes sociales, que coadyuvan a medir, además de los ingresos de un país, el nivel de vida de las personas.
En América Latina, desde 1880 aproximadamente el modelo de desarrollo se basaba específicamente, en la exportación de materias primas agrícolas y mineras. Éste fue el rol que asumieron la mayoría de los países, el modelo se llamaba de desarrollo hacia afuera.
A partir de 1930 algunos gobiernos Latinoamericanos optan por un nuevo modelo, denominado de desarrollo hacia adentro o sustitutivo de importaciones, el cual tuvo el objetivo de generar un desarrollo industrial.
Asimismo, se forjo toda una teoría estructuralista en América Latina, denominada también el paradigma centro-periferia, la cual fue concebida por los funcionarios de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina (CEPAL), durante las décadas del 50 y 60 bajo el inspirado liderazgo de Raúl Prebisch. Las teorías del estructuralismo y de la dependencia surgieron a raíz de una crítica a los paradigmas sobre el desarrollo existentes, cuyos defectos, era imposible ocultar, menos aún con los problemas de subdesarrollo y desarrollo que enfrentaba América Latina. Aunque el estructuralismo estaba a favor de una política de desarrollo hacia adentro, basada en gran medida en la industrialización por sustitución de importaciones (ISI), la teoría de la dependencia propuso un nuevo orden económico internacional – al tiempo que una de sus tendencias planteaba una transición hacia el socialismo como medio para salir del subdesarrollo.
A mediados de los años 80 y 90 se inició un proceso de resurgimiento de la política neoliberal. La misma se apoyo y fortaleció básicamente debido a la desaparición del régimen comunista que se presentó en Europa Oriental y la Unión Soviética.
Esta nueva política fue desarrollándose a través de las ideas de Hayek y de manera posterior de Milton Friedman, quien creía que el poder gubernamental debía limitarse y descentralizarse, era peligroso tener un gobierno muy fuerte, el papel de éste debería reducirse a ser un simple árbitro donde el mercado era el mejor asignador de recursos en la economía. Friedman, no negó que esta política generaba desigualdades. Sin embargo sostenía que está aún así era la que menos desigualdades generaba en comparación con otros países.
En la reunión realizada en 1989, denominada Consenso de Washington organizada por el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la cual participaron ministros de estado, funcionarios del Departamento de Estados Unidos, autoridades, economistas, banqueros y otras personalidades; se estableció dar una serie de recomendaciones a los países endeudados, en su mayoría latinoamericanos, al momento de solicitar renegociación de sus deudas. Estas recomendaciones tenían implícitamente la política neoliberal para ser aplicada, y las instituciones encargadas de aplicarla y realizar el seguimiento, eran el BM y el FMI. La recomendaciones del Consenso fueron las siguientes:
- Disciplina Fiscal y reducción del déficit inflacionario.
- Disminución del gasto público, especialmente el gasto social.
- Mejorar la recaudación impositiva.
- Liberalización del sistema financiero y la tasa de interés.
- Mantenimiento de un tipo de cambio competitivo.
- Liberalización comercial
- Amplias facilidades a las inversiones externas
- Privatizaciones de empresas
- Cumplimiento en el pago de la deuda.
Todas estas recomendaciones efectuadas y aplicadas en una gran parte de los países generaron un nuevo tipo de modelo de desarrollo económico, que requería para crecer y mejorar el nivel social, de: Estabilidad económica, liberalización de los mercados, apertura a inversiones externas, disminución del gobierno en su participación, recursos que irían a ser obtenidos de la privatización de las empresas públicas.
Asimismo, el modelo neoliberal también incorporó políticas sociales a través de la descentralización, la participación popular, la reforma de la educación, la reforma de la salud y otros que no tuvieron en el tiempo, el impacto esperado.
El nuevo modelo generó como se esperaba mayor desigualdad y en muchos países se procedió a cambiar el mismo por alternativas y propuestas más nacionalistas que retoman aspectos importantes de los modelos anteriormente propuestos.
La óptica del Desarrollo se genero de arriba hacia abajo. Sin embargo, en algunos países europeos el desarrollo se genero de abajo hacia arriba, donde los gobiernos locales pasaron a tener un rol preponderante en el crecimiento y el mejoramiento del nivel de vida de su población.
Este nuevo tipo de modelo fue denominado “Desarrollo Económico Local”, el mismo está fundamentado en los gobiernos locales, los mismos que a través de la descentralización administrativa fueron creados en América Latina. La descentralización se constituyó en una estrategia fundamental y un medio para promover el desarrollo de la economía local.
La transferencia de competencias, recursos correspondientes y poder de toma de decisiones de un nivel superior (gobierno nacional) a niveles inferiores (gobiernos locales), así como la promoción de la participación popular, buscaron fortalecer las comunidades locales para que planteen sus propios prioridades y soluciones expresadas las mismas en políticas públicas en la búsqueda del desarrollo.
El DEL se presenta en una localización específica, con una estructura física, cultural, económica y social; la cual debe ser estudiada para identificar sus potencialidades y limitantes, en base a las cuales se caracterice la vocación económica y se fortalezca la misma, a través de estructuras de apoyo e incentivo internas y externas que generen oportunidades orientando y acompañando para mejorar la competitividad y la eficiencia de las empresas.
Asimismo, la sociedad involucrada en este espacio de actuación debe ser estudiada en sus formas de relacionarse, en el nivel de capacidades y destrezas, en sus patrones culturales de manera que se trabaje en la integración social, en el mejoramiento del capital humano, el capital social y la cohesión de la sociedad en la búsqueda de un fin común.
La intervención institucional a través de los gobiernos locales es fundamental. En primera instancia para poner en armonía las actividades económicas y sociales, pero por sobre todo para preservar la sostenibilidad ambiental, a través de normas y reglamentos apropiados. En segunda instancia se debe lograr la integración en función a un fin común entre el gobierno local y nacional, las instituciones públicas y privadas, y las organizaciones sociales y comunales; buscando sinergias y procedimientos de actuación claros, que puedan normarse y consolidarse institucionalmente.
En resumen el DEL es un proceso participativo, creador y dinamizador de la economía local que utiliza los recursos endógenos y también exógenos para su transformación eficiente, a través de los recursos humanos calificados y no calificados generando un crecimiento y mejoramiento del nivel de vida basado en el apoyo estructural que brinda el gobierno local en función a las directrices del gobierno nacional.
CONCLUSIONES
La construcción del concepto de Desarrollo Económico ha sido y seguirá siendo, dinámico en el transcurso del tiempo. Si bien hoy, no existe un solo concepto que defina ésta temática, la amplia literatura enmarca la parte productiva y la parte social de manera integrada y complementaria donde no es importante saber si el desarrollo es de arriba abajo o viceversa, lo importante es que se deben hacer esfuerzos en ambos niveles gubernamentales, para poder responder de manera adecuada a la población, brindado no solo oportunidades en salud y educación; sino también en creación de fuentes de empleo, capacitación y asistencia técnica, emprendedurismo y otras nuevas formas de apoyar a todos los habitantes de un país para que además de sentirse sanos y capacitados, se sientan también incentivados a invertir y convertirse en generadores de ingreso y de empleo, dejando a un lado ese concepto rentista de dependencia de un empleo.
Actualmente, en Latinoamérica se ha dado una generación nueva de micro y pequeñas empresas que han pasado, a tener un papel importante en la economía de los países de la región, generando: uso de insumos nacionales, demanda de mano de obra, exportaciones no tradicionales, crecimiento del producto y otros factores que hacen al desarrollo endógeno principalmente. Es aquí donde tiene que ingresar el gobierno local en coordinación con el gobierno nacional, favoreciendo y fortaleciendo a estas empresas e incentivando el nacimiento, crecimiento, desarrollo y sostenibilidad de otras, a través del establecimiento de estructuras de apoyo que generen ventajas competitivas.
Para este nuevo contexto, que busca asentar las bases del modelo DEL en los países latinoamericanos, es bueno rescatar ciertas recomendaciones de otros modelos, que no necesariamente están asentados en lo local, pero que generan un marco apropiado y transparente, para la toma de decisiones y riesgos, de nuevos inversionistas: La estabilidad macroeconómica, es un requisito indispensable para las inversiones; la sustitución de importaciones de consumo básico en el mercado interno, es saludable para la balanza comercial, ahorro para el país (reservas internacionales), generación de micro y pequeñas empresas y empleo; las inversiones extranjeras, en ciertos sectores capital intensivos, con estipulaciones y condiciones claras reflejadas en contratos elaborados y estudiados; y otras acciones que enmarquen un ambiente acogedor para los ciudadanos, impulsándolos a trabajar en y por su país, evitando las emigración que por necesidad la población se ve obligada a realizar, para poder subsistir o mejorar su nivel de vida.
Además de rescatar y adecuar algunas sugerencias de otros modelos de desarrollo, es importante también aprender de algunas experiencias europeas y de recientes experiencias latinoamericanas, que si bien pueden ser asumidas como modelos de DEL, deben ser los mismos adecuados a las realidades económicas y sociales de cada uno de los países donde sean aplicados.
Marcos Alejandro Aldana Dávila

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